Roberto Arlt inventor

Compartimos la nota de Gustavo Valle para el blog Todo lo que usted necesita saber durante el año 2009.

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Aparte de las pesadillas de la literatura y el periodismo, Roberto Arlt se pasó toda su vida intentando cumplir un sueño que hoy la mayoría de los hombres desprecia: ser un inventor. Aunque un escritor, en cierto modo, siempre lleva consigo “invenciones” de todo tipo, lo que Arlt quería era ser considerado un inventor de verdad, más allá de “la bobina de papel” y de las “redacciones estrepitosas”. Para esto, por ejemplo, intentó establecer el negocio de una tintorería para perros; elaboró una solución galvanoplástica para metalizar rosas y publicó, cuando tenía veinte años, un extrañísimo ensayo o informe sobre Las ciencias ocultas en la ciudad de Buenos Aires. Como sabemos, tuvo que cederle algunos de estos inventos a la literatura y a los proyectos revolucionarios de Augusto Remo Erdosain y de El Astrólogo, los personajes quizás más dostoievskianos — en el caso del primero — y nietzscheanos — en el caso del segundo — presentes en la literatura latinoamericana del siglo XX. La creación de una Sociedad Secreta, capaz de forzar una “situación revolucionaria” en Argentina —como un contrapunto porteño, “bolchevique o fascista”, del conspirador profesional Blanqui—, cuyo ideario se llevaría a la práctica gracias a la explotación sistemática del proxenetismo, es uno de los inventos con el que Arlt anticipa no sólo el Golpe de Estado del General Uriburu, en 1930, sino también muchos de los que siguieron después.
La conspiración, en Los siete locos-Los lanzallamas y en El juguete rabioso (no debe olvidarse a un personaje como “El Rengo”), es un motor paranoico que lleva incrustada la posibilidad de ser traicionada, como, en efecto, ocurre en la novela y en el siglo veinte latinoamericano, y de ese modo es que funciona, y funciona muy bien, como el modus operandi predilecto de la contrarrevolución. Y Arlt, que no fue ni anarquista ni comunista (pero que sí había leído malas traducciones clandestinas de Bakunin y Marx), concibe a la revolución bajo la forma de una pregunta fuerte, una pregunta que Gilles Deleuze le adjudicó a los románticos ingleses: “¿Cómo vivir todavía mientras la revolución es traicionada y parece tener como destino el ser traicionada?”. Continue reading

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Evita y Roberto Arlt, en un café de Corrientes.

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“Yo era cronista teatral. Me encontré con Arlt que venía por la calle Corrientes sonriendo ya hablando solo. Era pasada la medianoche. Entramos a tomar un café en La Terraza, y allí nos encontramos con dos actrices muy jóvenes, muy pálidas y muy delgadas. Una se llamaba Helena Zucotti y la otra, María Eva Duarte. Arlt no las conocía, yo sí pues habían venido a la redacción del diario en procura de un poco de publicidad. Entre café y café, Arlt se puso a hablar. De pronto, sin quererlo, manoteó bruscamente y volcó la tasa de café que estaba tomando Zucotti sobre el vestido de su compañera. Arlt exageró su consternación y en un gesto teatral se arrodilló frente a la desconocida actriz pidiéndole perdón. Ésta, sin escucharlo, se puso de pie y fue hasta el baño a recomponerse. Cuando volvió tuvo un acceso de tos, como una de esas heroínas de Mürger. Pero sonreía, indulgente.
– Me voy a morir pronto, dijo sin dejar de sonreír y de toser.
– No te aflijás, pebeta – dijo Arlt, que tuteaba a todo el mundo. “Yo que parezco un caballo, me voy a morir antes que vos”
– Te parece? – preguntó la actricilla con un cierto aire de inocencia que no excluía cierta malignidad.
– ¿Cuánto querés apostar?
No apostaron nada. Roberto Arlt falleció el 26 de julio de 1942. Y Eva Perón, la hermosa actricilla del episodio, exactamente 10 años después.”

Testimonio de César Tiempo, fuente: http://elseniordeabajo.blogspot.com.ar/2013/09/cuando-se-encontraron-evita-y-arlt.html

Arlt y Güiraldes: el título de El juguete rabioso

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En 1925, Roberto Arlt publica, como adelanto de la que había imaginado como su primera gran obra, la novela La vida puerca, dos capítulos. Uno de manera fragmentaria, “El rengo”; el otro se titulaba “El poeta parroquial” y sería suprimido cuando el texto llegue a la imprenta. Las historias cuentan que el relato había sido rechazado anteriormente por Elías Castelnuovo, y que sería rebautizado a partir de la aceptación de una sugerencia del propio Güiraldes como El juguete rabioso.

Roberto Bolaño – Derivas de la pesada

Este gran hallazgo que encontramos (editado por Anagrama) es un repaso que Roberto Bolaño hace sobre la literatura argentina, desde sus comienzos hasta la actualidad. Un análisis tan lúcido que se hace indispensable para la actualidad sobre eso que sería “La literatura argentina”. 

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Es curioso que fueran unos escritores burgueses los que elevaran el Martín Fierro, de Hernández, al centro del canon de la literatura argentina. Este punto, por supuesto, es materia discutible, pero lo cierto es que el gaucho Martín Fierro, paradigma del desposeído, del valiente (pero también del matón), se alza en el centro de un canon, el canon de la literatura argentina, cada vez más enloquecido. Como poema, el Martín Fierro no es una maravilla. Como novela, en cambio, está viva, llena de significados a explorar, es decir, conserva su atmósfera de viento o más bien ventolera, sus olores a intemperie, su buena disposición para los golpes del azar. Sin embargo, es una novela de la libertad y de la mugre, no una novela sobre la educación y los buenos modales. Es una novela sobre el valor, no una novela sobre la inteligencia, mucho menos sobre la moral.

Si el Martín Fierro domina la literatura argentina y su lugar es el centro del canon, la obra de Borges, probablemente el mayor escritor que haya nacido en Latinoamérica, es sólo un paréntesis. Continue reading

Book Trailer, “Yo no tengo la culpa”, de Roberto Arlt.

Book trailer del libro “Yo no tengo la culpa”, de Roberto Arlt. Editorial 800 golpes.
Libro que aborda la autoreferencialidad de la obra arltiana.
Selección y prólogo Sylvia Saitta.
Dibujo de tapa REP,
Editorial 800 golpes y Productora 800 golpes.
Música: Milonga, de Astor Piazzolla.
http://www.editorial800golpes.wordpress.com
facebook: https://www.facebook.com/800golpes?fref=ts
Muchas gracias por compartir!

Carta de Arlt para Ricardo Güiraldes

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Estimado amigo Ricardo.

Recibí su libro y no se imagina con qué alegría, pues había visto Don Segundo en las vidrieras y creía que Ud. se había ya olvidado de Arlt.

De su libro pueden decirse ya tantas cosas hermosas, que lo más fácil y espontáneo es agradecerle a Ud. que haya tenido la bondad y el talento de darnos tanta belleza cristalina, sencilla y noble. Un libro como el suyo es un don, aquel que lo lea se sentirá inclinado a amarle y a retribuirle a Ud. de una forma u otra, con palabras o con hechos, el placer cristalino, diáfano y sencillo. ¡Cuánto hablamos de su libro! Y ahora qué difícil es hacerlo pues las palabras no tienen medidas discretas para enaltecer la virtud de lo realizado. Continue reading