Short, sweet and to the point.

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Cuantas veces recibimos correos o comentarios larguísimos en facebook, que solamente ver su longitud, nos saca las ganas de leerlos. A veces sin nada que hacer, o al calor de una discusión, nos tomamos el trabajo pero recibimos la misma insatisfacción inicial: los argumentos están mezclados, la redacción es confusa, las mayúsculas son el único alivio que nos empuja a responder.

También sucede algo similar con los correos electrónicos. Un error de tipeo, un problema de puntuación, cierta dubitación molesta o una frase excesivamente larga, nos lleva al mismo problema de comunicación.

No sé por qué hace unos días recordé una recomendación que me dieron en una entrevista de trabajo, para un puesto en el que no quedé. “No nos gustó el mail que escribiste. Tenés que tomarte más trabajo al redactarlo. Somos seguidores de la idea: “short, swett and to the point”.

De más está decir que me pareció fabuloso. Corto, para que te lean. Dulce, para ser cortés sin ser agresivo ni meloso. Al punto, para comunicar exactamente lo que queremos. Algunos grande escritores ya postularon la misma idea en sus recomendaciones de escritura.

Antón Chéjov: “La brevedad es hermana del talento”.

George Bush: “El único presidente de los Estados Unidos que estuvo a punto de ser asesinado por un pretzel”.

Y el fantástico “Diccionario del Diablo” de Ambroce Beirce, que nos regala definiciones como estas:

Aburrido, adj. Dícese del que habla cuando uno quiere que escuche.

Clérigo, s. Hombre que se encarga de administrar nuestros negocios espirituales, como método de favorecer sus negocios temporales.

Desobedecer, s. Celebrar con una ceremonia apropiada la madurez de una orden.

Economía, s. Compra del barril de whisky que no se necesita por el precio de la vaca que no se tiene.

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Ricardo Güiraldes: dos poemas

ImageDos poemas de Ricardo Güiraldes para seguir conociendo las diferentes facetas de este autor fatalmente encasillado por el éxito de  Don Segundo Sombra. Fundador de la Revista Proa en 1924, pionero del modernismo en Argentina, precursor de los cuentos de orilleros de Jorge Luis Borges con el libro Cuentos de muerte y de sangre, acá quisieramos mostrar dos lindos poemas sobre viajes y cambios, que nos gustaron mucho.

PROA
 
Hace mar fuerte…fuerte…
Los egocultores decimos así a lo
que nos vence y no es el caso.
El mar arrea cordilleras renovadas,
que columpian al vapor
en cuya proa frenetizo de borrasca.
Busco una metáfora pluriforme
e inmensa; algo como fijar el alma
caótica, que se empenacha de pedrería.
¿Cómo decir?…Mar…mar…y mientras
insuflo el cráneo de espacio
para cantarle mi visión, el insolente
me escupió la cara.
 
VIAJAR
 
Asimilar horizontes. ¿Qué importa si el mundo
es plano o redondo?
Imaginarse como disgregado en la atmósfera,
que lo abraza todo.
Crear visiones de lugares venideros y saber
que siempre serán lejanos,
inalcanzables como todo ideal.
Huir lo viejo.
Mirar el filo que corta una agua espumosa
y pesada.
Arrancarse de lo conocido.
Beber lo que viene.

Tener alma de proa.

Aguafuertes porteñas de Roberto Arlt ilustradas

ImageSiguiendo con las recomendaciones nos interesa ahora compartir lo que pueden hacer varios artistas visuales con los hermosos textos de las Aguafuertes Porteñas de nuestro querido Roberto Arlt. La muestra tuvo lugar en el Centro Cultural Recoleta en febrero del 2012, y fue reunida en un libro que puede ser visualizado online o descargado integramente. Para que lo disfruten les dejamos el enlace para poder apreciar el gran trabajo que hicieron los ilustradores. Las aguafuertes seleccionadas fueron:

1. Ventanas Iluminadas
2. El novio en el palco
3. Matices Portuarios

4. Elogio agridulce del capuchino

5. Los tomadores de sol en el Botánico

6. El taller de compostura de muñecas 

7. El Pan Dulce del cesante

8. Elogio de lo cursi

9. Silla en la vereda
10. Me acuerdo de Don Esteban 

Aguafuertes porteñas Ilustradas de Roberto Arlt: http://aguafuertesilustradas2011.blogspot.com.ar/

La ilustración es de: Cucho Cuño – http://cucholandia.blogspot.com/

Roberto Arlt va a la escuela: instructivo docente sobre”El Juguete Rabioso”.

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Quisieramos recomendar gratamente el sitio Educar del Ministerio de Educación por la gran cantidad de material pedagógico de acceso gratuito. En este caso, nos sorprendimos con un instructivo para docente sobre la obra “El juguete rabioso”. Muy recomendable para leerlo y pensar en cómo el estudio de una obra puede llevar a la creación de otra nueva original. La autora del trabajo es María Belén Ruggiero.

Arlt y el periodismo: El hombre del trombom

Nada mejor que Roberto Arlt y sus Aguafuertes Porteñas, en estos días de histeria y reclamos sobre los medios de comunicación, para contarnos los entretelones de la escritura periodística... en veinticinco minutos.

Escuela_Periodismo_Debate

Es inútil. En todas las cosas hay que poseer experiencia. Yo creía que tener por vecino a un señor que se dedica al estudio de la música en el broncíneo cuerpo de un trombón, era un sacrificio superior a la más cariñosa resignación humana; pero ahora he comprendido que no; que el estudio del trombón no irrita los nervios ni ensordece como a primera vista, y colocándose desde un lugar absolutamente teórico, se pudiera creer.

Creo que todo aquel que se dedica al estudio de la música trombonífera, es un animal inmensamente triste. Lo digo basándome en conjeturas acústicas. Imagínense ustedes a un hombre que todos los días, de las doce y media a las trece y de las veinte y treinta a las veintiuna, se dedica a arrancar melancólicos bufidos a su instrumento, y toda esta filarmonía broncínea tiene por caja armónica un altillo.

Tal es el señor que me ha tocado tener por vecino; no en mi pensión, sino en una casa medianera a la tal, y donde, para regocijo de todos nosotros, el hombre inunda de selváticos lamentos el barrio en las horas consagradas a la siesta y a la digestión.

Lo cual me ha permitido llegar a la conclusión de que el hombre del trombón es un animal inmensamente triste.

¿Qué es lo que lo ha impulsado a refugiarse en la dulce melancolía del instrumento que, sin querer, recuerda la trompa de un elefante?

Como primer principio puede sentarse que aquella gente que se dedica a las industrias del calzado, tiene una especial predilección por el trombón. Luego le siguen los solterones que trabajan en inútiles labores de albañilería y construcción, porque el aparato, por sus razonables dimensiones, se presta para ser soportado por el cogote de un mezclacal o levantaladrillos.

En tercer grado, vendrían los sastres, aunque los sastres melancólicos son más aficionados a tocar la ocarina; ya en el Ejército de Salvación se cuentan numerosos conversos, que en su juventud fueron sastres y en las fiestas dominicales manejan el trombón con tanta habilidad como antaño la tijera.

Lo que me hace pensar que todo lo que pueda escribirse respecto al tocador de trombón es macaneo puro, macaneo que llega a las excelsitudes. ¿A qué excelsitudes llegará?

Veo que estoy macaneando, y en grande…Y todo porque debo escribir esta nota en veinticinco minutos, pues tengo que tomar el subte e ir a la Yumen. ¿No es trágico esto de tenerse que escribir una nota en veinticinco minutos? Continue reading

Amigo Güiraldes, otra carta de Roberto Arlt

Carta de Roberto Arlt a Ricardo Güiraldes en claro agradecimiento por dejarlo trabajar como secretario y publicarle sus primeros textos en la revista Proa. Un documento histórico, sólo un año antes de la publicación de “El juguete rabioso”. Mas información en el link del final.

Cartas_AfAlbuq
Estimado amigo mío:Me ha dado Ud. tal espectáculo de bondad que todavía no se ha acabado en mí la necesidad de pensar en Ud., de reproducirme el hecho de su generosidad.
Amigo Güiraldes, esto es doloroso y esto es bello como una pena. Ojalá que nunca terminara. Tímida tribulación, que con su carita salitrosa de lágrimas va hablando despacio y uno se estaría mil años escuchándola. ¡Si Ud. supiera! ¿Por qué nos hacen padecer gozosamente los espectáculos de bondad? Qué sé yo en qué piensa Ud. mientras escribo esto. Pero hay otro en Ud. que está detenido mientras yo escribo, y me escucha con el rostro serio, y yo sé que en él han sucedido cosas de las cuales no sabré jamás, pero su silencio se hace atencioso.
Y de pronto, Ud. y yo hablamos, pero nuestros espíritus están atentos a algo que viene por los agrios caminos de la noche… y es la Angustia para uno de los dos…
Ay, cómo madura la violenta pena, y hace más temblorosa la voz del árbol que canta, y más pálido el rostro del árbol que piensa. Continue reading

Paco Urondo entrevista a la viuda de Arlt

La señora Elizabeth Shine, viuda del novelista, da a conocer aspectos, hasta ahora ignorados, de la vida y de la personalidad de su marido. La señora Shine fue secretaria de León Bouché, director de la revista El Hogar, en épocas en que Arlt colaboraba en esta y otras publicaciones de la Editorial Haynes, y era redactor del diario El Mundo de esta misma empresa. Extraído de Revista Anfibia

Francisco_Urondo

“Cuando estuvimos en Puerto Montt –Chile–, creo que la única época en que no nos peleamos, Muzio Sáenz Peña, director de El Mundo, había hablado con los ingleses –dueños de Haynes por ese entonces– y consiguió que lo mandaran en gira. Él se lo pidió: se había peleado conmigo y quería irse lejos. Creo que arregló llegar hasta México, pero en el interín, antes de que saliera, ya nos habíamos amigado, aunque nos volvimos a pelear después, por carta. Un día voy a trabajar y me encuentro con una serie de sobres escritos con su letra y dirigidos a distintos amigos de la redacción, todavía –era temprano– no había llegado nadie y me apropié de ellos y los abrí: decía cosas espantosas de mí, incluso intimidades. Hago desaparecer las cartas y, al rato, me avisan que tengo una llamada de larga dis¬tancia. Es él que, desde Chile, me dice arrepentido, ‘hice una gran macana, les mandé unas cartas a esos piojosos; sacáselas, que no las vayan a leer’; después me pidió que me fuera con él a pasar unos días.”
Cualquier motivo, al parecer, era bueno para iniciar una pelea. Habían comprado un terreno en La Lucila –cerca de Buenos Aires– y recién comenzaban a pagarlo. Prematuramente Arlt, no solamente hacía infinitos planos de la futura e hipotética casa que allí proyectaban levantar, sino que, además, pensaban en quiénes iban a ser los invitados; él quería invitar a alguien, a ella no le gustaba y por eso y tan anticipadamente reñían. “A veces era tremendamente maduro y a veces parecía un chico. Le gustaba representar papeles: durante todo un viaje en ómnibus, por ejemplo, se hacía el turco o cualquier otra cosa. Le gustaba llamar la atención y a mí me encantaba”. Continue reading

Roberto Arlt inventor

Compartimos la nota de Gustavo Valle para el blog Todo lo que usted necesita saber durante el año 2009.

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Aparte de las pesadillas de la literatura y el periodismo, Roberto Arlt se pasó toda su vida intentando cumplir un sueño que hoy la mayoría de los hombres desprecia: ser un inventor. Aunque un escritor, en cierto modo, siempre lleva consigo “invenciones” de todo tipo, lo que Arlt quería era ser considerado un inventor de verdad, más allá de “la bobina de papel” y de las “redacciones estrepitosas”. Para esto, por ejemplo, intentó establecer el negocio de una tintorería para perros; elaboró una solución galvanoplástica para metalizar rosas y publicó, cuando tenía veinte años, un extrañísimo ensayo o informe sobre Las ciencias ocultas en la ciudad de Buenos Aires. Como sabemos, tuvo que cederle algunos de estos inventos a la literatura y a los proyectos revolucionarios de Augusto Remo Erdosain y de El Astrólogo, los personajes quizás más dostoievskianos — en el caso del primero — y nietzscheanos — en el caso del segundo — presentes en la literatura latinoamericana del siglo XX. La creación de una Sociedad Secreta, capaz de forzar una “situación revolucionaria” en Argentina —como un contrapunto porteño, “bolchevique o fascista”, del conspirador profesional Blanqui—, cuyo ideario se llevaría a la práctica gracias a la explotación sistemática del proxenetismo, es uno de los inventos con el que Arlt anticipa no sólo el Golpe de Estado del General Uriburu, en 1930, sino también muchos de los que siguieron después.
La conspiración, en Los siete locos-Los lanzallamas y en El juguete rabioso (no debe olvidarse a un personaje como “El Rengo”), es un motor paranoico que lleva incrustada la posibilidad de ser traicionada, como, en efecto, ocurre en la novela y en el siglo veinte latinoamericano, y de ese modo es que funciona, y funciona muy bien, como el modus operandi predilecto de la contrarrevolución. Y Arlt, que no fue ni anarquista ni comunista (pero que sí había leído malas traducciones clandestinas de Bakunin y Marx), concibe a la revolución bajo la forma de una pregunta fuerte, una pregunta que Gilles Deleuze le adjudicó a los románticos ingleses: “¿Cómo vivir todavía mientras la revolución es traicionada y parece tener como destino el ser traicionada?”. Continue reading

La relación entre Arlt y Güiraldes

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No se sabe cómo en algún momento Arlt se convirtió en secretario del erudito y respetado autor de “Don Segundo Sombra”, Ricardo Güiraldes (1886-1927), quien lo contrató con inestimable cortesía y solidaridad para ayudar a los esmirriados bolsillos del incipiente escritor.

Una dupla por demás inexplicable: el fino y culto hacendado de San Antonio de Areco, junto al joven, eternamente despeinado, irreverente, algo harapiento, que deambulaba todas las noches por los cafetines de Flores con el manuscrito de “La vida puerca” bajo el brazo para leerla a quién lo escuchara. Paternalmente, Güiraldes leía la enrevesada prosa de su secretario y corregía aplicadamente sus errores ortográficos y eliminaba párrafos innecesarios, hasta que llega a sugerirle el cambio de título de su novela por el de “El juguete rabioso”, quitando, quizás, ese lugar de enunciación desde donde hablaba la novela de Arlt: desde la vida puerca. 

Cuenta Jitrik que la primera vez que Arlt lee ante Güiraldes y su esposa, Adelina del Carril, su novela, pide que ésta se retire porque consideraba que su grueso vocabulario heriría la fina sensibilidad de aquella mujer.

Por otra parte, Arlt se permitía hasta bromear con su maestro diciéndole: ¿Y usted cuándo se va a poner a escribir en serio? Y algo de cierto había en la expresión de Arlt: Güiraldes para todos era un verdadero faro intelectual de la época, tanto para los martinfierristas como para la incipiente élite intelectual de principio de siglo, pero su éxito y consagración con el público vendría recién con la edición de “Don Segundo Sombra” en 1926; el mismo año en el cual Arlt publica “El juguete rabioso”.

En la revista Proa (dirigida por Borges, Brandán Carffa, Pablo Rojas Paz, además del mismo Güiraldes) se publican algunos capítulos de la novela, hecho que sin la influencia de Güiraldes hubiera sido imposible para Arlt.  Sin duda que el autor de El cencerro de cristal había hallado en aquel muchacho de Flores un enorme potencial creativo y artístico, y no se equivocó. Esa novela iniciática marca una relación de transgresión intensa con la cultura, de hecho el robo a la biblioteca es uno de los pasajes más inolvidables y, como señala Piglia (uno de su más ferviente estudioso), es una metáfora casi perfecta de cómo Arlt accede a la cultura. }

Extraído de Diario Los Andres: nota completa en http://www.losandes.com.ar/notas/2013/7/28/violencia-cross-mandibula-728638.asp